¿Has abierto el armario de tus velas perfumadas y te has llevado un buena sorpresa? Encuentras una vela con la cera hacia un lado, otra semiderritida y con la mecha caída a un lado como si se hubiera rendido. A mí me pasó el año pasado con una vela aromática que tenía guardada cerca de la ventana de la cocina ¡en menos de una semana el calor intenso que hacía hizo que parecía otra!. Si te ha pasado algo parecido este verano, tranquila, no eres la única.
En invierno, dejas la vela en cualquier lugar de la casa y no pasa nada. En verano todo esto cambia. Una vela aromática que en mayo estaba perfecta puede estropearse en agosto solo por pasar unas pocas horas cerca de una ventana con sol. La buena noticia, es que con un par de cuidados sencillos se salvan casi todas.
Por qué el calor le sienta tan mal a la cera vegetal
Las velas de cera vegetal se ablandan con menos calor que las de parafina de toda la vida. No es un fallo, es así esta cera. Tiene un punto de fusión más bajo, así que se funde antes con menos temperatura. Y esta misma cualidad es la que hace que el aroma se note más suave y dure más cuando la enciendes, porque la cera desprende la fragancia de forma más uniforme.
El precio a pagar es cuidarlas un poco más en verano. Sobre todo si en tu casa da mucho el sol, vives en un ático o en una zona donde la temperatura no da cuartel ni de noche.
Cómo saber si tu vela aromática está sufriendo
Antes de hablar de como tienes que cuidarlas en verano, mira si te suena alguna de estas señales:
- La cera tiene la superficie en forma de ondas o notas que está hundida, como si se hubiera derretido y vuelto a endurecer mal.
- La mecha ya no se encuentra en el centro, se ha desplazado hacia un lado.
- El olor se nota más suave de lo que es normal, como si se hubiera ido antes de tiempo.
- La superficie tiene una especie de capa blanquecina o como escarchada.
En la última señal, la capa blanca, suele asustar bastante, pero es un fenómeno normal de las ceras vegetales cuando hay cambios de temperatura. Se llama frosting y no afecta ni al aroma ni a la combustión, solo es algo estético. Si te incomoda, puedes calentarla un poco con un secador a baja potencia para que desaparezca.

Dónde guardar tus velas de olor en verano
Lejos de ventanas y fuentes de calor
El cristal de una ventana puede actuar como una lupa, concentrando el calor en ese lugar. Con solo un par de horas de sol, la cera vegetal puede ablandarse y empezar a derretirse sin que hayas encendido la mecha ni una vez. Así que aparta las velas perfumadas cerca de ventanas, aunque te guste tenerlas a la vista.
Mantenlas también lejos de cualquier fuente de calor como puede ser el horno, la vitrocerámica o cualquier rincón donde se acomule el aire caliente, como el interior de un armario empotrado que da a una pared le da mucho el sol.
Un rincón fresco es tu mejor aliado
Si puedes guardar las velas aromáticas en un armario o cajón sin sol directo, mejor. Un buen lugar son las habitaciones interiores que suelen quedarse más frescas todo el día, incluso en pleno agosto.
Y si en tu casa aprieta mucho el calor, prueba la parte baja de un mueble. El aire caliente tiene tendencia a subir, así que abajo suele estar algo más fresquito.

Cómo cuadarlas bien cuando aprieta el calor
Menos rato encendida
En invierno una vela perfumada puede estar encendida tres o cuatro horas sin problema. En cambio en verano, mejor reducir el tiempo. Si la cera vegetal da muestras de estar blandita por culpa del calor, dejarla encendida mucho rato hace que se derrita hacia un lado o que la mecha se ladee.
En mi caso, en el verano la enciendo máximo de una o dos horas y la dejo enfriar del todo antes de volver a usarla. Es lo que me funciona desde que tuve aquel disgusto con la vela en la cocina.
Cuidado con el aire acondicionado y los ventiladores
Suena raro, pero si, también hay que tener cuidado con la corriente del aire fresquito que salen de estos aparatos de climatización. Si la vela aromática esta en las corrientes de aire que generan pueden mover la llama de un lado a otro, y eso hace que la cera se derrita de forma desigual, formando un feo hueco alrededor de la mecha que tanto fastidia. Si vas a encender una vela con el aire acondicionado puesto o un ventilador, búscale un sitio donde no le llegue la corriente de aire directa.
La primera quemada importa más en verano
Aunque esto es válido durante todo el año, en verano es más importante. En este época del año, la primera vez que enciendes una vela de olor, déjala el tiempo suficiente para que toda la superficie de la cera se derrita por igual, hasta llegar a los bordes del vaso. Si la apagas antes, se queda un cerco de cera sin fundir que luego, con el calor, se ablanda de forma irregular y arruina las quemadas siguientes.
¿Que hacer si tu vela ya está un poco estropeada?
¡No la tires a la basura! esto suele tener fácil solución:
- Cera con su superficie en forma de ondas o hundida: déjala reposar unas horas en un sitio fresco. Muchas veces se nivela sola, sin hacer nada más.
- Mecha torcida: ablanda un poco la cera con un secador unos segundos y recoloca la mecha en el centro con un palillo o una pinza.
- Vaso de cristal algo deformado por el calor: A pesar que los recipientes suelen ser de gran calidad con el calor ambiental se puede deformar. En el caso de vasos de cristal grueso, suele recuperar su forma solo con volver a temperatura ambiente. En cambio si es más fino, evita tocarlo hasta que esté completamente frío para no marcarlo más.
Si haces esto seguro que vuelve a quedar casi como el primer día.
Trucos rápidos de cuidado para todo el verano
- Aléjalas del sol directo, esté la vela encendida o no.
- Guárdalas de pie y bien rectas, nunca inclinadas ni tumbadas.
- Si te vas de viaje, guárdalas en un armario o lugar fresco antes de irte.
- Si te las llevas contigo, nunca las dejes dentro del coche. Ahí el calor sube en minutos, lo sé por experiencia con un par de velas aromáticas que deje dentro del maletero.
- Si notas que huele menos que antes, tápala cuando no la uses para que el aroma no se escape.
- En baños sin ventana, ten en cuenta que la humedad y el vapor también afectan a la cera vegetal con el calor. Mejor enciéndela un rato antes de la ducha, no durante.
Preguntas frecuentes sobre velas aromáticas en verano
¿Puedo guardar mis velas perfumadas en la nevera para que aguanten mejor?
No es necesario, y tampoco recomendable. La nevera tiene humedad que puede dañar el aroma con el tiempo. Basta con un sitio fresco y sin sol directo, como un armario o un cajón.
¿Por qué le ha salido una capa blanca encima a mi vela?
Es el frosting que comentábamos antes, algo habitual en la cera vegetal cuando hay cambios de temperatura. No afecta a la calidad ni al olor, solo cambia el aspecto.
¿El calor hace que el aroma se note más fuerte?
Sí, con temperaturas altas la cera se reblandece y libera el aroma con más facilidad, incluso sin encenderla. Por eso en verano notarás el perfume de tus velas guardadas con solo abrir el cajón.
¿Es seguro encender velas en la terraza con tanto calor?
Sí, aunque mejor por la tarde noche cuando notamos el fresco de esas horas. Es mejor evitar encenderlas cuando el sol del día aprieta. Además, ten en cuenta el viento, si hay protéjalas del aire, que puede hacer que la llama arda de forma irregular.
El verano siempre pide aromas frescos en casa, y con estos pequeños cuidados tus velas aromáticas aguantarán perfectas hasta que vuelva el frío. Solo necesitan un poco de atención para seguir regalándote esos ratos de calma, incluso en pleno agosto.